La tarde se presentaba tranquila en la esquina de avenida Sarmiento y Monteagudo, cuando se produjo un choque entre un automóvil y una jardinera cargada con sifones de soda. El ruido debe haber sido portentoso, por la solidez de ambos vehículos. Además, al volcar el carro tirado por caballos, los sifones salieron despedidos explotando varios de ellos al caer sobre el pavimento. Tras protegerse de aquella lluvia de vidrios, los vecinos se acercaron a ayudar a los accidentados.
Sin embargo, el espectacular accidente no causó víctimas de consideración, pero si algunos sustos. La multitud se agolpó alrededor de ambos transportes para curiosear. Según la crónica de LA GACETA del seis de marzo de 1936: “la jardinera 1348 utilizada por su propietario Alberto Bogiatto para el reparto de soda, corría como a las 15:20, por avenida Sarmiento en dirección al este, conducida por Ricardo Moreno. El vehículo, que marchaba contra la fijada al tráfico, al pretender doblar hacia el norte por Monteagudo, fue embestido por el automóvil 1369, cuyo conductor, Ramón Acosta, venía distraído en momentos de producirse el choque que ocasionó el vuelco de la jardinera”.
Caballo desbocado
En pleno centro de nuestra ciudad, Muñecas al 200, hace 80 años y siendo “las 14.40, frente a un café ubicado a mitad de cuadra se detuvo el coche de plaza 201, de donde descendió el conductor Cipriani Vigil. Al ingresar éste al café el caballo que tiraba del coche se desbocó, corriendo a galope tendido hacia el sud. A la altura del 52, dicho vehículo chocó contra un carro de transporte, resultando con diversos destrozos. Cuando se produjo la colisión, el enfurecido animal se desprendió de los arreos y continuó su carrera hasta llegar a calle San Lorenzo, donde fue detenido”.
La loca carrera sólo produjo destrozos y ningún lesionado, pese a pasar frente a las puertas de la escuela Normal. Quizás como era la siesta, el tránsito peatonal era acotado, por lo que no se produjo ningún hecho grave.
Ebrio accidentado
En la misma jornada del choque entre la jardinera y el auto, un hombre en estado de ebriedad pretendió cruzar por la esquina de General Paz y avenida Sáenz Peña, cuando fue embestido por el automóvil chapa 776, que guiaba Augusto Etienner. La noticia informaba que “como consecuencia del golpe, el hombre sufrió una herida contusa en la región frontal, un golpe en la rodilla y otras contusiones. Para su atención fue internado en el hospital Padilla”.
En Concepción
Una travesura juvenil terminó de la peor manera para un muchacho de 14 años en Concepción.
Poco después de las 14, del cinco de marzo de 1936, un camión conducido por su propietario iba en marcha atrás saliendo de su vivienda. En ese momento “un muchacho se colgó de la parte trasera del vehículo con tan mala fortuna, que sufrió un resbalón cayendo entre las ruedas del camión, que pasaron por encima de él causando su muerte al instante”.
Al parecer, según algunos relatos, el chico no estaba bien agarrado cuando el camión dio un pequeño salto al superar el cordón de la vereda, causando su trágica caída debajo del pesado vehículo.